Boletín No. 29 Viernes 09 oct 2026

EN EL 54 FIC, LA MEMORIA, LOS CONFLICTOS BÉLICOS, LAS HERIDAS Y LA MATERNIDAD TOMAN EL TEATRO JUÁREZ DE GUANAJUATO, CON LA ÓPERA ADRIANA MATER

  • La propuesta es una de las colaboraciones cervantinas entre el Festival, el INBAL y la UNAM
  • La obra, de la compositora finlandesa Kaija Saariaho, conquistó al público
EN EL 54 FIC, LA MEMORIA, LOS CONFLICTOS BÉLICOS, LAS HERIDAS Y LA MATERNIDAD TOMAN EL TEATRO JUÁREZ DE GUANAJUATO, CON LA ÓPERA ADRIANA MATER
Créditos de la foto: Fotografía: Abraham Goldsmit

El Teatro Juárez, emblemático recinto del Festival Internacional Cervantino (FIC), abrió sus puertas a una de las propuestas más intensas de la programación de la 54 edición con las dos funciones de Adriana Mater, ópera de la compositora finlandesa Kaija Saariaho, en la que se narra una historia marcada por la guerra, la memoria y las heridas que atraviesan generaciones.

Desgarradora y profundamente íntima, Adriana Mater se adentró en las consecuencias de la violencia, a través de la vida de una madre y su hijo. Con música de Saariaho y dramaturgia de Amin Maalouf, la pieza tomó como punto de partida experiencias personales para construir un discurso que mostró cómo el conflicto bélico dejó de ser algo lejano para transformar la realidad de los personajes.

Se trata de una de las colaboraciones que el FIC –organizado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través de la Dirección General de Circuitos y Festivales, en colaboración con el Gobierno del Estado de Guanajuato– estableció con el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Previo a las funciones, en conferencia de prensa, su director concertador, José Areán, comentó: “Es un gran honor presentarles lo que para mí es quizá la obra maestra de Saariaho, probablemente es el libreto más interesante que haya leído desde hace tiempo; estoy hablando de un libreto que por su modernidad y  trascendencia toca los temas de la guerra, la violencia contra las mujeres, las decisiones que se tienen que tomar ante la realidad violenta, y en la que todos los personajes toman decisiones.

“Esto no solamente es un ofrecimiento y un regalo para el público, sino también es parte de la formación de las y los intérpretes y también para los miembros de la propia orquesta”, aseguró.

Se alza el telón

Con un público expectante y ávido de ser parte de la experiencia operística, se levantó el telón del Teatro Juárez y la puesta trasladó a las y los presentes a un país sin nombre, marcado por una guerra contemporánea. Allí, Adriana quedó embarazada, víctima de la violencia de Tsargo, un hombre de su propia comunidad, y pese a ello, decidió tener a su hijo. Aquel niño, llamado Yonas, creció bajo el cuidado de su madre, mientras una pregunta permanecía latente: ¿puede la violencia heredarse de una generación a otra?

Desde el inicio de la puesta en escena, el público permaneció atento, cautivado por una propuesta visual que, gracias a las imágenes proyectadas sobre una pantalla al frente del escenario, que generaban la sensación de estar también en una sala de cine y enriquecían la experiencia visual al aportar el contexto necesario para adentrarse en la historia.

Con interpretaciones vocales poderosas, expresiones corporales llenas de matices y una notable intensidad dramática, Adriana Mater llevó a los asistentes a un universo poético y conmovedor.

El silencio entre la audiencia demostraba el compromiso con la trama, pues todos estaban inmersos en el drama operístico.

Durante poco más de dos horas, la emoción se hizo evidente en los aplausos que acompañaron el cierre. Así, entre música, imágenes y emociones, la ópera Adriana Mater conquistó al público durante las dos noches, en las que se presentó en el Festival Internacional Cervantino.

El montaje lo integraron: José Areán, director concertador; Marcelo Lombardero, director de escena; Marco Antonio Ugalde, director del Coro Staccato, y un elenco conformado por Mariana Sofía y Natalia Mora, quienes alternan el personaje de Adriana; Belén Marín, soprano, como Refka; Osvaldo Martínez Salas, tenor, como Yonas, y Guillermo Montecino, bajo-barítono, como Tsargo, miembros del Estudio de Ópera de Bellas Artes; así  como la participación de la Orquesta Juvenil Universitaria Eduardo Mata y el Coro Staccato.

Compuesta por Kaija Saariaho (Helsinki, 1952-París, 2023), con libreto en francés de Amin Maalouf, Adriana Mater fue encargada por la Ópera Nacional de París. Su estreno mundial tuvo lugar el 3 de abril de 2006 en la Ópera de la Bastilla, en París. Posteriormente llegó a Helsinki en febrero de 2008 y ese mismo año tuvo presentaciones en el Reino Unido y Estados Unidos.

REDES SOCIALES

X:
@cervantino

Facebook: Festival Internacional Cervantino

Instagram: @cervantino

TikTok: @cervantino