Antes de ser el recinto que conocemos hoy en día, este espacio funcionó como una escuela primaria donde se formaron miles de niños. Actualmente resguarda el valioso acervo del pintor y retratista guanajuatense, Hermenegildo Bustos. Conocido como el “pintor del alma de un pueblo”, su obra es reconocida por tener una fuerte carga psicológica y por su creación fuera de los métodos académicos.