Ritmos de Brasil, marionetas para niños y recitales de música clásica diversifican la oferta del FIC 50. 

  • En la Ex Hacienda de San Gabriel de Barrera se presentó, por primera vez en México, la cantante brasileña Patricia Bastos.
  • En el Teatro Cervantes la compañía greco-alemana Merlin Puppet Theater cautivó a los niños en su primera función.

Ritmos de Brasil, marionetas para niños y recitales de música clásica diversifican la oferta del FIC 50. 

Guanajuato, México. 28 de octubre de 2022.- El último viernes de la edición 50 del Festival Internacional Cervantino (FIC) tuvo desde música brasileña con toques caribeños e indígenas en la Ex Hacienda de San Gabriel de Barrera, hasta un montaje de marionetas para niños y no tan niños en el Teatro Cervantes.

Además, en el Templo del Señor Santiago Apóstol en Marfil se presentó la agrupación española SIGMA Project, un cuarteto de saxofones, mientras que en el Templo de la Compañía los Jóvenes talentos de la Ollin Yoliztli ofrecieron una muestra de sus habilidades musicales.

En la Ex Hacienda de San Gabriel de Barrera, el público cervantino pudo escuchar ritmos de la amazonia brasileña con la cantante Patricia Bastos.

Postales de paisajes caribeños y de la selva proyectados en pantallas acompañaron este recorrido musical por el norte de Brasil, en donde sobresalió la dulce voz de la cantante, así como las percusiones y la guitarra portuguesa que la acompañan.

Eu sou cabloca, Mal de Amor, Loba Boba y Mei mei fueron algunos de los temas que interpretó Bastos, quien se presentó por primera vez en México.

Considerada una de las voces más reconocidas del norte de Brasil, la artista tuvo formación en el canto erudito y en la música popular brasileña, y lleva siempre al escenario cantos indígenas, caribeños y afroindígenas. “En América Latina somos todos indígenas, somos todos hermanos y hermanas. Hay que respetar a los pueblos originarios”, expresó durante el concierto

Batom Bacaba, que dio nombre a su álbum de 2016 y que fue nominado al Grammy Latino 2017, fue otro de los temas que el público disfrutó en esa cita. Con Causou, que mezcla ritmos pegajosos de su natal Amapá, ubicado al norte de Brasil -en el límite con la Guayana portuguesa-, algunos dejaron sus asientos para bailar.

El Templo del Señor Santiago Apóstol en Marfil contó con la presencia de la agrupación española SIGMA Project, un cuarteto de instrumentos de viento, principalmente saxofones.

Este concierto contó con dos peculiaridades importantes, que hicieron de la presentación una de las más significativas de la agrupación en México; la primera fue el uniforme del proyecto, el cual por azares del destino fue en su totalidad negra y no blanca como es costumbre, esto fue explicado de forma un poco cómica por el hecho de venir de una gira por Canadá y aún no contaban con su equipaje, lo que provocó este cambio de vestimenta; en segundo lugar, el concierto fue una muestra especial de interpretaciones que se estrenaron a nivel mundial y nacional.

Entre cada una de las piezas, los integrantes tomaban un pequeño respiro y explicaban cada pieza que interpretaron. Sin embargo, en las piezas …al-jabr, de José Luis Castillo, y Grande Équerre: ensayo sobre la negación, de Victor Ibarra, cada uno de los autores, que se encontraban entre el público, ofrecieron una pequeña explicación de sus composiciones.

Las notas agudas, graves y experimentales fueron parte de un concierto con seis piezas de larga duración, que crearon sensaciones de angustia, apreciación y alegría entre el público cervantino.

Por la tarde, en el Teatro Cervantes, niños y adultos adoptaron con cariño al espantapájaros de Noone’s Land, obra de la compañía greco-alemana Merlin Puppet Theater, que tuvo hoy su primera función y que ofrecerá otras dos funciones, este 29 y 30 de octubre, a las 17 horas.

Entre la audiencia, las risas y reacciones de los más pequeños contagiaron a los más grandes cada que este personaje condenado a permanecer inmóvil en un solo sitio malograba sus movimientos o sus intentos de llevar una vida común. Clavado en un espacio solitario, este emotivo espantapájaros busca diversas vías de escape ante las diferentes adversidades que se le presentan en los distintos ciclos del tiempo. Al final, la única salida parece ser su imaginación.  Se trata, en palabras de Dimitris Stamou, director de la compañía, de una historia de esperanza y resistencia, “una historia sobre cómo luchamos por nuestros sueños y por nuestro bienestar, a pesar de los problemas”.

Demy Papada y Dimitris Stamou, titiriteros y directores de esta compañía, revelan su influencia cinematográfica al utilizar recursos ópticos que crean una atmósfera que, muchas veces, puede ser percibida como oscura, pero que permite mantener la atención de los pequeños en un espacio delimitado del escenario.

La Escuela de Música Vida y Movimiento brindó el concierto Jóvenes talentos de la Ollin Yoliztli esta tarde de viernes, en el Templo de la Compañía.

En conferencia de prensa previa, Francisco Becerra, director académico del Centro Cultural Ollin Yoliztli, mencionó que el programa presentado es “muy académico, en el cual los jóvenes van a poder, todos y cada uno de ellos, demostrar lo que han aprendido en esta escuela”.

El recital arrancó con la Sonata para piano en do mayor, Op. 31 núm. 1, de Ludwig van Beethoven, para después continuar con la Balada Mexicana, de Manuel M. Ponce, y el Momento Musicaus, de Sergei Rajmáninov, a cargo de Karla Leyva, joven pianista alumna de la profesora Camelia Goila.

El concierto continuó con el Dúo de Violines de David Viña y Efraín Benavides, con la Sonata para dos violines en do mayor, de Sergei Prokofiev. Ambos alumnos del maestro Carlos Gándara.

Posteriormente, el Templo de La Compañía recibió a Francisco Granados en el fagot, de la cátedra del instrumento de la maestra Wendy Holdaway, acompañado de Eric Fernández Carmona, para ejecutar tres piezas, entre ellas, la Sonata para Fagot y Piano, de Alexander Tansman.

Para finalizar el recital, el cuarteto de Flautas Transversas formado por Hanna García, Karla Santillán, Carlos Pichardo y Octavio Lozano comenzó su intervención con Jour D'ete a la Montaigne, de Eugene Bozza. Siguió con La Danza de Los Cocone, de Jorge Calleja y terminó con Fictions, de Mike Mower.

Tras dos horas de recital, el público brindó sonoros aplausos en recompensa a los estudiantes de música que con este concierto dieron muestra de su sobrada capacidad para tocar sus instrumentos.

La programación completa de la edición 50 del Festival Internacional Cervantino se puede consultar en festivalcervantino.gob.mx y en la aplicación oficial del festival. Visita las redes sociales del festival en Twitter (@cervantino), Facebook (/Cervantino) e Instagram (@cervantino). Sigue las redes sociales de la Secretaría de Cultura en Twitter (@cultura_mx), Facebook (/SecretariaCulturaMX) e Instagram (@culturamx).

 

 

 

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