Teatro en el cielo, música española y tradiciones coreanas continúan con el intercambio cultural en el FIC

  • La cantante española Rosario Flores ofreció una cátedra de música romántica
  • La adrenalina llenó el cielo cervantino con el teatro extremo de Kitonb

Guanajuato, México. 28 de octubre de 2022.- El último viernes de la edición 50 del Festival Internacional Cervantino (FIC) tuvo

El Teatro Principal contó con la participación de la agrupación coreana Grim, la cual presentó su último material discográfico Black Mood en un ensamble visual y musical que mostró un poco del arte y la cultura tradicional coreana.

La pantalla del teatro contó con un pequeño video documental previo a la presentación, esto como compañía visual mientras el público comenzaba a tomar sus asientos.

El espectáculo musical contó con un juego de iluminación que iba enfocándose en cada uno de los músicos mientras ejecutaban sus respectivos instrumentos; por otra parte, inició con un estilo clásico con instrumentos como el gayageum, el haegeum y percusiones. Posteriormente se convirtió en un recital más eléctrico con la integración del resto de la agrupación.

La vocalista de la agrupación interactuó con el público y gracias a un traductor la comunicación con el público fue más efectiva, mencionando lo siguiente: “Muchas gracias por estar aquí, Somos el grupo Grim de Corea, para la canción que sigue necesitamos de su participación”, comenzando con juego de aplausos en el cual el teatro se pintó de ritmos alegres.

La pantalla en la parte trasera complementó el espectáculo de manera visual, esto con imágenes de pinturas tradicionales coreanas y efectos que simulaban desde olas, tinta escurriendo y hasta pequeños textos explicativos.

Finalmente, la vocalista agregó el hecho de presentar la última canción de la tarde, esperando que el público cervantino haya recibido un poco de su cultura con dibujo y música, finalizando con un “Hasta luego” en español.

En la Alhóndiga el público disfrutó de la música, traída desde España, de Rosario Flores con sus melodías llenas de emoción, romance y fuerza.

 

Inició el espectáculo con una pieza acompañada de bailarines de flamenco que ayudaron a que el espectáculo se encendiera desde ese momento y acompañaron a la cantante durante el mismo. Su voz cautivó a los espectadores, quienes aplaudieron y entonaron algunas canciones populares como Gloria a Ti , Como quieres y No dudaría. También entonó varios temas de su álbum más reciente, Te lo digo todo y no te digo na. Al finalizar, los espectadores aplaudían contentos por la gran presentación, aunque con ganas de seguir escuchando los ritmos de la madrileña.

La Quinta Sinfonía del compositor austríaco Gustav Mahler resonó la noche de este viernes en el Teatro Juárez, con la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato.

Con Enrique Arturo Diemecke como director huésped, la agrupación ejecutó los cinco movimientos de la pieza creada entre los veranos de los años 1901 y 1902. Minutos antes de comenzar, el director recibió la Presea Cervantina.

Cuando Mahler se enamoró de Alma Schindler, hija de un paisajista, el compositor le propuso matrimonio en 1901. Por este motivo, esta sinfonía es considerada una de las que representa la vida del artista.

Apreciar a Diemecke cómo dirige cada sección de la orquesta es un espectáculo en sí mismo. Al mover las manos, chelistas y contrabajistas hacen su parte, mientras el resto de los ejecutantes permanecen en silencio.

Poco después, con otros movimientos, los músicos vuelven a la interpretación, con el dominio que sólo la experiencia brinda al estar al frente de un grupo de concertistas para sacar lo mejor de cada uno y brindar una presentación de calidad.

Al final, el público lo ovacionó de pie durante ocho minutos. Diemecke recibió un arreglo con hojas de maíz para después agradecer a sus compañeros de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato, a quienes les pidió ponerse de pie para recibir cada uno sus aplausos.

Un grupo de mujeres descendió del cielo hacia Los Pastitos, mientras sus cuerpos colgantes dibujaban figuras y formas perfectamente definidas. Entre aros, cuerdas y luces brillantes, los bailarines y acróbatas de la compañía italiana Kitonb danzaron en el aire, como si la gravedad no existiera.

El cielo fue el escenario en el que transcurrieron la mayor parte de las escenas de Carrillon, el vuelo del tiempo, una pieza adaptada a los Pastitos de Guanajuato que envolvió a través de grúas y estructuras de grandes dimensiones las casas de los lugareños.

En palabras de su director escénico, Angelo Bonello, este proyecto es como un camaleón que se adapta a las circunstancias. La inspiración proviene de la obra del poeta Ovidio, quien habla de la edad del mundo y sus diferentes etapas: oro, plata, bronce, de los héroes y hierro.    

Bajo un ambiente de tensión y nerviosismo, el público se mantuvo atento a los giros, saltos en caída libre y movimientos dancísticos ejecutados con precisión por los integrantes de la compañía.

Su experiencia en el alpinismo y otras disciplinas como teatro, danza y circo hacen de Kitonb un proyecto multidisciplinario único y desafiante con las leyes de la física y la naturaleza. A 28 años de su fundación, la compañía lleva las artes al extremo y adapta los recursos escénicos en la arquitectura de los lugares públicos, que a su vez fungen como escenografía natural de las obras.

Por tanto, el espectador siempre presenciará un espectáculo diferente, que se transforma acorde a las condiciones climatológicas y espaciales de los sitios intervenidos. La última función de Carrillon, el vuelo del tiempo se llevará a cabo el sábado 29 de octubre en los Pastitos, Guanajuato.   

En el Trasnoche, Pasatono Orquesta deleitó a su audiencia con sus melodías que mezclan ritmos de danzón, swing, jarabe y otros más. Comenzaron con Copala, una alegre y enérgica melodía para ambientar a la gente, otra de las preferidas de la gente fue Sandunga, con la que las personas del público abrieron una pista de baile para disfrutar al máximo del gran espectáculo.

Cada uno de sus instrumentos y voces se destacaban sin dejar de lado la excelente armonía que formaba la agrupación, con lo que lograron hacer brotar diferentes emociones con sus composiciones, alegría, tristeza, hasta nostalgia y emoción. Explicaron a la audiencia la razón de ser del nombre del concierto, Ichi Kani, que en una lengua mixteca significa camino largo, y sienten que están a la mitad, pues han recorrido un gran camino en sus 24 años, pero les queda más que recorrer.

Para finalizar, tocaron Obertura maromera, alegre y movida pieza que nuevamente alentó al público a bailar, una gran manera de cerrar la noche.

La programación completa de la edición 50 del Festival Internacional Cervantino se puede consultar en festivalcervantino.gob.mx y en la aplicación oficial del festival. Visita las redes sociales del festival en Twitter (@cervantino), Facebook (/Cervantino) e Instagram (@cervantino). Sigue las redes sociales de la Secretaría de Cultura en Twitter (@cultura_mx), Facebook (/SecretariaCulturaMX) e Instagram (@culturamx).